20 de Enero. Diario de un corredor

20 de eneroQuerido diario, parece que ya llegó el invierno, y hoy 20 de Enero, aprovechando mi día libre, decido salir a correr. Bueno en realidad ya tengo que decir ayer 20 de Enero.  Así que me levanto pronto, y salgo a correr, dicho así parece fácil, pero en realidad, no fue tan fácil, me levanté pronto, me vestí en silencio, desayuné algo, salí a la calle a comprobar el frío reinante, y pasó lo que tenía que pasar, volví dentro para pensar si estaba loco, que hacía a las 7:30 de la mañana a -5 grados saliendo a la calle.

En realidad, me lo pensé, y bastante, ya que salir a esas horas después de abandonar una cama calentita, cuesta bastante, pero nada, al final me armo de valor y salgo a la calle, abrigado, que no agobiado por la ropa.

20 de EneroLo primero es un ligero calentamiento, para ello que mejor que rascar el parabrisas del coche, un trabajo de fortalecimiento de brazos y perfecto para ir entrando en un ligero calorcillo.

Lo siguiente es seguir con el calentamiento, para ello que mejor que metiéndote dentro del coche, y desplazándote con la calefacción bien encendida para no interrumpir el calentamiento hasta el punto de inicio de la carrerita/entrenamiento que toca.

El tercer paso es salir del coche al frío exterior, y lo consigo con una mediana velocidad. Llegados a este punto empiezo a correr, con mis mallas largas, para protegerme del frío, mi camiseta térmica, guantes, orejeras, braga, mochila con bidón para beber, móviles cargados para cualquier imprevisto,… creo que voy altamente preparado y cualificado, es más, estoy más preparado de equipo que mentalmente.

20 de EneroEmpiezo a correr, la primera respiración consigue hacer salir una nube de vaho que se congela al instante y cae con dureza contra el suelo casi impactando contra mi pierna, me libro por milímetros. Mi cara de sorpresa lo dice todo, y ahora es cuando pienso que a lo mejor debería haber hecho pis antes de salir de casa, más que nada por el mito ese de congelarse el pis mientras sale .

20 de EneroLa carrera al principio es dura, y no lo digo porque sea dificil, con grandes subidas, yo vaya cansado, sino que el suelo está tan congelado que no es que esté duro, sino lo siguiente. Ahora es cuando me acuerdo que quizás mis zapatillas están empezando a gastarse, que esos 2000 km a sus espaldas empiezan a pasar factura a su acolchado.

Pero me repongo y me lanzo a correr, a subir, a bajar, a lo que haga falta, que con este frío no hay quien se quede quieto. Bueno sí, pero dentro de casa y en frente de la chimenea, corriendo no.

Después de un rato corriendo, empiezo a entrar por fin en calor, mi sudor ya no se me congela contra el cuerpo, los moquillos que formaban carámbanos de hielo bajando por la nariz empiezan a derretirse, ¡es el deshielo!, o al menos que sube la temperatura.

20 de EneroYa por fin tras este esfuerzo, me empieza a entrar sed, menos mal que llevo mi mochila con agua. Paro un momento, me llevo la boquilla a la boca, y dejo caer el preciado líquido en mi boca. En el momento que el mismo cae, casi muero de la impresión, lo que no se ha congelado en la mochila cae en mi garganta a una temperatura que debe estar rozando el punto de congelación. Ahora es cuando me acuerdo de esos meses de verano en los que el agua no se puede ni beber debido al calor, y no ahora, que después de haber estado cargando un cubito de hielo gigante en una mochila durante 1 hora de carrera, luego no lo puedo beber de lo frío que está el líquido alimento.

20 de EneroImagino que encontraré agua en alguna fuente del camino, ingenuo de mi, por que sí, encontré agua, pero al poner la mano sobre la misma para beber, la impresión casi me hace perderla, ¿pero el agua no se congela a 0º?, si esto que sale de esta fuente debe estar por lo menos a -10. Y claro ahora tengo una mano empapada en agua congelada, y me encuentro a más de 1800 mts de altitud, así que imaginar la imagen de cruzaros con alguien corriendo, con una mano dentro del pantalón (para entrar en calor) y cara de sufrimiento, que más bien puede parecer cualquier cosa. 

Al final conseguí regresar hasta el coche, con un bloque de hielo dentro de una mochila, la temperatura todavía por debajo de 0º, la mano con síntomas de congelación, todavía con ganas de hacer pis y sin atreverme a intentarlo, y la seguridad de que la peli de Frozen se había grabado al lado de mi casa, o al menos los exteriores.

mye (276 Posts)


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